Es como por fin caer en tu propia piel...
Ese mágico momento en el que te vistes, como una transformación en tu alter ego, te calzas los guantes como una segunda piel... estas listo para enfrentar cualquier reto que decidiste aceptar.
Mis piernas, que me mantienen bailando toda la noche, son las mismas que se enredan en la espalda de mis amantes... Mis manos que le acarician o rasguñan la espalda, son las que quizás más temprano (o más tarde) están dentro de un cuerpo enfermo, tratando de reinstaurar el bienestar... Mis ojos que se desbordan mirando su espalda desnuda son aquellos que día a día, noche a noche enfrentan la muerte cara a cara.
Es sencillo describir la felicidad, es trágico cuando hay que desgarrarse el alma en las letras. Conjuntar palabras que suenen a sapiencia es sencillo, transmitir el aumento de mi frecuencia respiratoria, cardiaca y el súbito desenfreno de mis endorfinas es lo que caracteriza a mis letras.
Busco en esta tarde fria, al revolver entre mis pensamientos, ese momento en el que todo cambio. Me percate de pronto, al mirar hacia atrás y apreciar la distancia recorrida. Heridas en los dedos, dermatitis en las manos y brazos, ojos cansados, sueños de sangre, sonrisa en los labios. No sé como paso, pero se siente muy bien.
Un minuto, solo un minuto y toda la voluntad que seas capaz de reunir (sin hablar de los terabytes de valor que posteriormente te darás cuenta que posees) es lo que se requiere para tomar nuevamente tu vida en tus manos, ya aprendiste lo importante de no forzar al destino, pero también es tiempo de volver a hacer que las cosas pasen y no a dejar que te pasen por encima. Decidiste dejar de ansiar lo que ya jamas va a volver, decidiste aplazar y esperar esa nueva oportunidad, decidiste que este tiempo es solo para volver a estar en paz contigo y con tu vida. Conociste el umbral de tu tolerancia al lacerante dolor que te produce amar a quien ya no lo hace mas. Te descubriste capaz de renunciar a quien es capaz de hacerte sonreir con los ojos mientras guía tus manos y tus pasos hacia tu futuro profesional. Entendiste que jamás nada ni nadie te va a quitar lo que un día fue tuyo, que tuviste la fortuna de poseer un tesoro y que es eso mismo lo que te permite volver con tranquilidad al camino. Sabes que es momento de no tener miedo, de volver a abrazar la vida...
Igual que al nadar te deslizas a través del ritmo que te marcan las olas acariciando tu piel; igual que al bailar dejas que la música sea el vehículo de tus sentimientos a través de tu danza; así mismo descubres que la intuición nata de tu amor por la vida es la que guía tus manos, tus ojos y tu conocimiento dentro del quirófano llenándote de la misma pasión.
Es tan natural ahora... Ese momento en el que te percatas que las cosas no podían ser de otra forma. Ese momento en el que sientes la pertenencia, que tu lugar ha estado siempre aquí. Todo ha cambiado... y se siente tan natural.
Here I'm back.
Hechizera.
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