"Por mucho que el azar y sus desatinos se empeñen en devastarnos, en pedirnos silencio como muestra de que nos hemos rendido, no habrá fuerza capaz de doblegarnos si estamos dispuestos a pelear, incluso desde el silencio como destino, nuestro derecho a la inevitable y fatal felicidad."
Ángeles Mastreta
(lo que uno aprende leyendo por la mañana)

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